Golpe militar en Níger: Se deteriora la lucha contra el yihadismo en el Sahel

La inestabilidad en la región del Sahel se acentúa tras el golpe de Estado en Níger ocurrido el miércoles por la noche. Níger, que hasta ahora era un importante aliado de la Unión Europea y Estados Unidos en la lucha contra el extremismo yihadista en la zona, se ha sumido en la incertidumbre política y militar, generando preocupación entre las potencias occidentales.

El golpe de Estado llevado a cabo por un grupo de militares rebeldes tuvo como resultado la retención del presidente Mohamed Bazoum en el palacio presidencial y la proclamación del fin de su régimen. El Consejo Nacional para la Salvaguardia de la Patria, formado por fuerzas de defensa y seguridad, anunció el cese del régimen de Bazoum debido al deterioro de la situación de seguridad y a la mala gobernanza económica y social.

Níger, que se había convertido en refugio y pivote central para las operaciones internacionales contra el yihadismo en el Sahel, sigue los pasos de Mali y Burkina Faso, países que también han experimentado golpes de Estado y enfrentamientos militares en los últimos años. La salida de las tropas francesas y sus aliados europeos de Mali y Burkina Faso llevó al despliegue de tropas mercenarias del grupo ruso Wagner, lo que ha generado tensiones en la región.

La situación en Níger ha despertado preocupación entre los países occidentales y la Unión Europea, que consideraban a Níger como el último aliado en la lucha contra el extremismo yihadista en el Sahel. La región del Sahel ha experimentado una serie de crisis superpuestas, incluyendo el auge de grupos terroristas, tráficos ilícitos, crisis alimentaria y efectos del cambio climático.

El destino de una base de drones estadounidense en el norte de Níger, utilizada para combatir a grupos armados en el vasto Sahel, ahora está en entredicho debido a la inestabilidad política y militar en el país.

La situación en la región del Sahel sigue siendo preocupante, con un aumento significativo de ataques terroristas y muertes en los primeros seis meses de 2023. Expertos señalan que la parte saheliana del África Occidental es la región del mundo más afectada por el terrorismo en la actualidad.

El golpe de Estado en Níger representa un desafío adicional para la estabilidad de la región y la lucha contra el extremismo yihadista. Las potencias occidentales y la comunidad internacional seguirán atentas a los acontecimientos en el Sahel mientras buscan soluciones para mantener la seguridad y la paz en la zona.

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