Lagarde advierte sobre el riesgo del proteccionismo y la incertidumbre en el comercio global
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha expresado su preocupación por las recientes tensiones geopolíticas y los conflictos comerciales que afectan al comercio global. Lagarde alerta sobre los posibles efectos adversos que podrían devolver a las economías al proteccionismo, generando incertidumbre en el panorama económico mundial.
Las declaraciones de Lagarde han sido realizadas durante la novena conferencia de los países de Europa Central, Oriental y Sudoriental (CESEE), donde se han reunido 21 economías relevantes en el balance comercial global. En este contexto, la presidenta del BCE ha manifestado su inquietud sobre el crecimiento económico chino, que ha registrado un preocupante 0,8% trimestral después de un dato del 3% en 2022, el segundo peor en casi medio siglo.
El temor radica en que, debido a la relevancia del mercado chino como el mayor del mundo, cualquier deterioro de su economía afecta directamente a las economías exportadoras europeas, como ya ha demostrado el caso de las exportaciones alemanas. Además, Lagarde señala que el aumento de las tensiones entre China y Occidente podría conducir a políticas proteccionistas que dañen el crecimiento global a corto y largo plazo.
La presidenta del BCE advierte que en la última década ha habido un aumento significativo de restricciones comerciales, lo que indica un retroceso de la globalización que impacta negativamente en la capacidad de crecimiento económico.
La situación también afecta a Alemania, donde el Bundesbank ha anunciado que su economía podría contraerse más de lo esperado este año, debido a la caída de la demanda global de bienes, así como el impacto de las políticas proteccionistas y el aumento de los tipos de interés que lastran la inversión.
Respecto a la política monetaria, Lagarde no ofrece pistas claras sobre las próximas decisiones del BCE en cuanto a los tipos de interés, pero se espera que este mismo mes haya otra subida. La incertidumbre radica en lo que pueda ocurrir después y cómo el panorama global influya en las futuras medidas del BCE.
Ante este escenario, Lagarde ha instado a los representantes presentes en la conferencia a considerar la conveniencia de relajar las restricciones al comercio internacional. El crecimiento del comercio ha estado estancado desde la crisis financiera mundial, y se observan niveles preocupantes de proteccionismo a medida que los países reconfiguran sus cadenas de suministro para alinearse con nuevos objetivos estratégicos.
La incertidumbre y las tensiones comerciales presentan desafíos significativos para la economía global, y la presidenta del BCE busca soluciones que eviten un aumento del proteccionismo y promuevan la estabilidad y el crecimiento económico en el contexto mundial.
