Preocupación por la escasez de aceite de oliva en España: Solo hay reservas para tres meses y poco más
La producción, almacenamiento y comercialización del aceite de oliva en España enfrenta un escenario preocupante debido a diversos factores, advierten agricultores del sector. La sequía, las altas temperaturas y la falta de reservas han llevado a proyectar escasez en el último trimestre del año, según expertos.
Tom Rohde, un agricultor de Córdoba, ya había señalado en abril la gravedad de la situación, calificándola como «muy preocupante». A pesar de las lluvias registradas en mayo y junio, la situación no ha mejorado significativamente, según explica Daniel Trenado, un consultor agrícola de Badajoz.
Trenado detalla que la campaña 22/23 ha sido una de las peores en la historia de la producción de aceite de oliva en España, alcanzando solo 660.000 toneladas, frente a una media histórica de 1.400.000 toneladas. Esto supone una producción insuficiente para cubrir la demanda nacional, que ronda el millón de toneladas, sin tener en cuenta las exportaciones.
La importación de Grecia e Italia, otros grandes productores de la eurozona, podría ser una solución, pero España es el principal productor de aceite de oliva a nivel mundial. Italia y Grecia tienen una mayor reputación y exportan la mayor parte de su producción, lo que dificulta la compra en esos mercados. Además, España ya ha agotado las reservas de África del Norte, Turquía, Portugal y Grecia.
El stock actual de aceite de oliva en bodegas es de 263.000 toneladas, lo que solo alcanza para los próximos tres meses, según los cálculos de Trenado. En mayo, las salidas fueron de 81.000 toneladas, lo que indica que a este ritmo solo habrá suficiente aceite para los meses de junio, julio y agosto.
El agricultor explica que el enlace, es decir, la cantidad necesaria de aceite para llegar al 30 de septiembre, fecha en la que comienza una nueva campaña, es otro desafío. Normalmente se considera saludable tener entre 400.000 y 600.000 toneladas de enlace, pero a este ritmo es probable que se llegue a septiembre con 0 kilogramos en bodegas y solo 160.000 toneladas en manos de los envasadores.
Trenado destaca que los operadores han intentado evitar esta situación dramática aumentando los precios para reducir las salidas, pero esto no ha tenido el efecto deseado. El mercado español es maduro y los consumidores prefieren aceites de oliva de calidad, sin importar el precio.
La escasez de aceite de oliva en España plantea un desafío para la industria y los consumidores, que podrían enfrentar dificultades para acceder a este producto básico en los últimos meses del año. Se espera que los precios sigan aumentando debido a la escasez de oferta y la alta demanda de aceites de oliva de calidad.
