Científicos crean ANDI, un robot que simula el impacto de los golpes de calor y ayuda a prepararse para el cambio climático
Investigadores de la Universidad Estatal de Arizona han desarrollado un robot pionero llamado ANDI (Instrumento Dinámico Avanzado Newton) que puede resistir altas temperaturas, sudar y respirar, permitiendo estudiar el impacto de los golpes de calor en seres humanos. ANDI se ha convertido en la primera herramienta capaz de operar fuera de cámaras técnicas y enfrentar las consecuencias del aumento de temperatura, lo que lo convierte en una valiosa herramienta para comprender la hipertermia y prepararse para el impacto del cambio climático.
La piel de ANDI está hecha de fibra de carbono y resina epoxi, y debajo de ella se extiende una red de sensores interconectados que miden el calor del cuerpo. El robot también cuenta con un sistema de refrigeración interna y poros que le permiten respirar y sudar a través de orificios distribuidos en su cuerpo, simulando de manera realista la reacción humana ante condiciones climáticas extremas.
La creación de ANDI brinda a los científicos la oportunidad de estudiar el impacto de las altas temperaturas y la hipertermia en diferentes segmentos de la población. Los investigadores pueden programar al robot con diversas características que simulan personas jóvenes, ancianas, con condiciones médicas o bajo medicación, lo que permite obtener datos valiosos sin poner en riesgo la vida de las personas.
La actual ola de calor en Phoenix, Arizona, ha proporcionado el escenario perfecto para poner a prueba a ANDI y a Marty, una estación meteorológica móvil que mide el calor reflejado por los edificios circundantes. La ciudad es un laboratorio ideal para prepararse para el futuro y comprender cómo diseñar edificios, ropa y políticas públicas para enfrentar las temperaturas extremas asociadas al cambio climático.
Los resultados de las investigaciones realizadas con ANDI podrían ser fundamentales para desarrollar ropa resistente al calor, replantear el urbanismo y mejorar las condiciones laborales en entornos calurosos. Además, estos avances podrían contribuir a proteger a las personas en situación de calle durante los veranos calurosos, así como a garantizar una mayor seguridad para los trabajadores expuestos a altas temperaturas en sus estaciones de trabajo.
ANDI representa un paso importante hacia la comprensión y mitigación de los impactos del cambio climático y ofrece nuevas perspectivas para enfrentar los desafíos que surgen con el aumento de las temperaturas extremas en todo el mundo.
