El Mundial de natación enfrenta problemas de audiencia y falta de espectadores en todo el mundo

El reciente Mundial de natación en Fukuoka ha llamado la atención no solo por las competiciones en el agua, sino también por los problemas de audiencia y la falta de espectadores en todo el mundo, incluyendo países con tradición y dominio en el deporte acuático como Estados Unidos, Francia, España y Gran Bretaña.

Una de las principales sorpresas fue la ausencia de la BBC británica en la emisión en directo del campeonato. La cadena pública, que ha mostrado el Mundial en vivo desde 1991, decidió no pagar los derechos de retransmisión y optó por emitir resúmenes en las tardes. Además, en España, los partidos del Mundial de natación no lograron atraer a grandes audiencias, con escasos espectadores sintonizando las finales de waterpolo femenino y la participación de Hugo González en los 200 espalda.

Estados Unidos, a pesar de ser una potencia deportiva, tampoco mostró gran interés en el campeonato. La NBC, la cadena más importante en el universo olímpico, sufrió números decepcionantes, con la mayoría de las sesiones del Mundial atrayendo menos de 200,000 espectadores, una cifra mínima para registrar la audiencia televisiva en el país. La natación, aunque universitaria allí, no ha logrado el seguimiento que tienen deportes como el fútbol americano, el béisbol o el baloncesto.

La retirada de grandes figuras de la natación, como Michael Phelps en 2016, ha dejado al deporte buscando un nuevo referente que atraiga a los aficionados y genere interés en las competiciones. Además, los problemas enfrentados por algunos candidatos a convertirse en referentes, como Caeleb Dressel, han impactado en la atención mediática y el seguimiento del público.

El horario de las finales en Fukuoka también ha sido señalado como un factor perjudicial para los aficionados de diferentes partes del mundo, lo que ha afectado la asistencia a las transmisiones televisivas y la participación de espectadores en los estadios.

El Mundial de natación solo logró un gran tirón en Australia, donde disfrutaron de las finales en horario prime time y celebraron un histórico campeonato con 13 oros. Sin embargo, en otros países, como Francia, la natación quedó arrinconada en canales secundarios con poca audiencia.

El desinterés del público y la falta de espectadores plantean un desafío para el mundo de la natación, que deberá buscar soluciones para atraer nuevamente la atención y el entusiasmo de los aficionados hacia este apasionante deporte acuático.

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